El término
nueva era fue acuñado en la década de 1970 para denotar el despertar de la conciencia de masas a realidades más profundas y la necesidad de estar en armonía con una conciencia universal elevada y con transformación creativa. En la práctica, el pensamiento de la nueva era abarca una miríada de enseñanzas de iluminación (mayormente de origen oriental) - desde cristalografía hasta Zen, de parapsicología a medicina holística.
CREENCIAS DE LA NUEVA ERA
- Creo en la Fuente Eterna o Realidad Última, llamada por muchos nombres, que fluye a través de todas las formas de la naturaleza y que puede ser conocida a través de realización y experiencia espiritual.
- Creo en mundos invisibles y seres que pueden interactuar con nuestro mundo, y que algunos son benévolos y ayudan a guiarnos y protegernos, mientras que otros que son malévolos y que por canalización o a través de una médium pueden estas almas ser contactadas.
- Creo que el mundo es una entidad dinámica conciente; que la raza humana no es sino una parte de la ecología cósmica y que como encargados, debemos tratar al mundo responsablemente, con amor, respeto y reverencia.
- Creo que la conciencia está presente y puede ser transportada a través de algunas estructuras más que de otras. De esta manera, por ejemplo, los cristales son fuentes poderosas o canales de conocimiento y de fortaleza espiritual.
- Creo en la meditación, en el trance, la vuelta a nacer, la auto curación, la canalización, la regresión de vidas pasadas, en los cristales, los tantras sexuales, las drogas y más como herramientas efectivas en la búsqueda de la integridad y la unidad con lo sagrado, y que uno debe continuar explorando alternativas y no sentirse restringido a las disciplinas de un único sistema de pensamiento.
- Creo que el mundo ha entrado en la Nueva Era, la era de Acuario, el despertar de la conciencia de amor, desinterés, compasión y creatividad, de una vieja era de odio, guerra, ignorancia y codicia. Aquellos que perciben esta visión la deben compartir con otros para elevar a la sociedad.
- Creo que las religiones tradicionales están pasadas de moda y que nos estamos moviendo hacia una hermandad universal; sin embargo, las religiones Orientales y los así llamados credos primitivos son reservorios ricos de verdad y práctica espiritual.
- Creo en el no-conformismo y en el no-compromiso: en que cada persona es responsable solo de su propia conciencia y no de los dictados de la sociedad, que a menudo impide indebidamente la libertad de expresión, y que incluso gurus espirituales deben ser abordados con circunspección.
- Creo que muchas de las estructuras tradicionales económicas y sociales de la sociedad están pasadas de moda y deben ser abandonadas por aquellas que reflejan la conciencia de la nueva era, y que el abandonar la sociedad es una alternativa válida de la nueva era.